DOLOR DE HUEVOS

3132612¿Cuántas veces habéis escuchado esto? “Me quedé con un dolor de huevos…”, “no me puedes dejar con este dolor de huevos”.

Solemos oírlas en algunas personas con pene cuando tras un periodo de excitación prolongado no se termina con eyaculación.

En realidad se trata de un dolor de toda la zona de alrededor del pene: testículos, próstata y musculatura del suelo pélvico.

¿Por qué ocurre? Cuando hay excitación se produce un aumento de sangre en la zona genital por la vasodilatación de las arterias, produciéndose la erección debido al aumento de flujo sanguíneo en el pene. Este flujo sanguíneo también se acumula en los testículos y la próstata. A su vez, las venas  y otros músculos del pene se contraen (vasoconstricción) para que la sangre quede retenida en el tejido eréctil y se pueda producir la respuesta de erección. Si esta excitación se mantiene durante un tiempo prolongado y no hay eyaculación, la sangre acumulada (vasocongestión) en el pene, próstata y testículos pueden provocar esas molestias en toda la zona genital. Por eso este fenómeno también es conocido en inglés por el término “blue balls”.

Aunque culturalmente este dolor se ha atribuido a las personas con pene, también les ocurre a las personas con vulva. La sangre va hacia el clítoris, labios, vagina, útero, produciendo vasocongestión que igualmente, si no hay orgasmo después de un tiempo de excitación, puede provocar molestia o dolor en la vulva, vagina y ovarios.

Solución tanto para personas con pene como con vulva: tener un orgasmo para que la sangre acumulada salga de la zona y empiece a fluir con normalidad. Sabemos que no siempre tenemos que acabar con orgasmo, por lo que si no se alcanza, el dolor suele irse al poco tiempo. Pero si te apetece llegar al clímax y a la otra persona no, siempre tienes la opción de masturbarte respetando así los deseo del otro/a.

PEGGING

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El pegging es la práctica sexual en la cual la mujer penetra al hombre analmente, siendo uno de los juguetes más utilizados para ello un arnés con un dildo o vibrador.

Se habla mucho de intercambios de roles con esta práctica en parejas heterosexuales, sin embargo no es tanto el intercambio de roles ya que todas las personas podemos ser más pasivas o activas en las diferentes prácticas, sino otra forma de experimentar placer que también puede aplicarse en parejas homosexuales.

Mediante esta práctica el hombre al ser penetrado por el ano, se estimula su punto P (próstata) pudiendo obtener sensaciones placenteras diferentes a las sentidas con la estimulación del pene y la excitación y placer mental de sentir ser penetrado por su pareja, disfrutando de ese momento en el que solo estás recibiendo placer. img_21845_ca8f8d3391e232050ae43b629613b56a_1

Podemos encontrar una gran variedad de arneses en el mercado. Algunos vienen ya con un dildo o vibrador, otros tienen un hueco para colocar el dildo que más te apetezca probar e ir intercambiando. También los hay con dildos dobles para que la mujer sea penetrada a la vez que penetra y arneses huecos para introducir el pene dentro del juguete cuando es una persona con pene la que lleva el arnés.

Para empezar con el pegging hace falta muy buena comunicación en pareja, hablad de cómo queréis hacerlo e ir poco a poco y usando lubricante, ya que el ano no dilata como la vagina.  Al principio podéis empezar utilizando los dedos y luego pasar a dildos más pequeños y finos para de manera progresiva ir aumentando el tamaño. A la hora de utilizar el lubricante hay que tener en cuenta que si los juguetes son de silicona tendréis que utilizar un lubricante de base de agua para que no se estropeen. 

¡Aspecto importante a aclarar! Los tipos de prácticas sexuales no definen la orientación sexual de las personas. Que un hombre disfrute siendo penetrado analmente no significa que le gusten los hombres. Se trata de experimentar con otras prácticas sexuales que pueden enriquecer la relación y descubrir nuevas sensaciones de placer.

Comunicación, estar relajados, usar lubricante, ir poco a poco y las ganas de realizar esta práctica sexual por parte de ambos es lo imprescindible para disfrutar del pegging.

 

 

CISTITIS Y RELACIONES SEXUALES

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La cistitis es la inflamación de la vejiga causada en la mayoría de veces por una infección bacteriana. Esta bacteria es la E.Coli. que se encuentra en el intestino y en la zona del ano.  Se trata de una infección urinaria que puede llegar a ser muy dolorosa y aunque a priori no sea un problema grave, si no se trata a tiempo puede desencadenar en una infección en los riñones, por lo que es importante acudir al médico para seguir el tratamiento adecuado que suele ser la toma de antibióticos.

Los síntomas más frecuentes, que pueden variar de una persona a otra son: ganas de orinar de forma muy frecuente y en poca cantidad, dolor o molestia en la zona baja del abdomen, dolor al orinar, sangre en la orina y fiebre baja.

Las causas de la cistitis pueden ser varias y las relaciones sexuales es uno de los factores que más influye al facilitar la entrada de bacterias a la vejiga.

Las personas con vulva tienen más probabilidad de tener cistitis ya que la uretra es más corta que en las personas con pene, por lo que es más fácil que los gérmenes lleguen a la vejiga y causen la infección.

Durante las relaciones sexuales con penetración, debido a la cercanía del ano con la vagina y con la entrada de la uretra, estas bacterias pueden pasar al interior de sistema urinario y acabar en la vejiga provocando la infección. Los métodos anticonceptivos, tanto hormonales como los de barrera, pueden debilitar la mucosa facilitando la infección urinaria. El sexo oral también puede producir cistitis al introducir bacterias al tracto urinario.

Aunque la cistitis no es contagiosa (no es una Infección de Transmisión Sexual), debemos tomar una serie de medidas si queremos disminuir la probabilidad de que aparezca, sobre todo si se es propensa a padecerlas.

– Aumentar el consumo de agua para orinar más y así ayudar a eliminar las bacterias.

– Orinar antes y después de mantener relaciones sexuales.

– Si se practica sexo anal, lavar el pene antes de tener sexo vaginal.

– Limpiar la vulva de delante hacia atrás para evitar arrastrar las bacterias del ano a la entrada de la uretra.

– Utilizar ropa interior de algodón.

– Llevar una dieta saludable rica en frutas y verduras.

– Reducir el estrés y descansar, ya que el estrés puede debilitar nuestras defensas.

Si tienes cistitis de repetición, acude a tu médico para ver cuál es el tratamiento más adecuado a seguir, ya que la toma de un mismo antibiótico de manera periódica puede causar resistencia en las bacterias.

Se ha visto que un tratamiento preventivo durante meses tomando arándano rojo ayuda a disminuir la aparición de cistitis protegiendo las vías urinarias de las bacterias.

JUEGO DE CARTAS ERÓTICO “COUPLETITION”

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El deseo, la pasión, la intimidad con nuestra pareja, no es algo que llegue solo, sino que tenemos que crearlo y fomentarlo día a día. Hay parejas que llevan muchos años juntos y caen en la rutina y monotonía, sin embargo, otras a pesar de los años siguen empujando el carro del deseo y la pasión sexual.

Para ello, las sexólogas recomendamos, entre otras cosas, buscar esos momentos de intimidad a través de nuevas experiencias y sensaciones, tanto si sois una pareja que mantenéis la llama muy viva, como si ya notáis que estáis entrando en el terreno de la rutina y esa llama de la pasión empieza a desaparecer.

Coupletition es un juego de cartas erótico para parejas que nos permite tener esos momentos de intimidad para aumentar la creatividad erótica, garantizar la diversión y avivar esa chispa con nuestra pareja.

Contiene un librito con las normas del juego, las instrucciones son muy sencillas, solo con leerlas una vez se os quedarán. Importante que no leáis las cartas ni las mezcléis antes de empezar a jugar y que las vayáis descubriendo ya que vienen ordenadas.

Está compuesto por cartas que se clasifican en 15 niveles y divididas en dos colores (rosa y azul). Las cartas rosas indican el inicio de cada nivel y contienen las pruebas a realizar y las cartas azules son de soporte para realizar las pruebas. Hay que ir completando cada nivel antes de poder robar otra carta y hacer el descanso correspondiente que garantiza el disfrute y los días de diversión.

El objetivo es ir superando los retos para conseguir más Couplepoints que tu pareja al final del juego. Antes de empezar tendréis que elegir un premio para la persona ganadora, algo que realmente os apetezca cumplir y os motive, desde una fantasía sexual a un viaje en pareja.IMG_8557

Las pruebas de Coupletition son muy variadas, lo que os puede llevar no solo a aumentar la complicidad y confianza, sino también a descubrir un abanico más amplio de vuestra sexualidad y la de vuestra pareja. Incluyen juegos de roleplay, masajes, adivinanzas, sexting, besos, caricias y mucha imaginación y diversión. Una vez finalizado el juego siempre podréis volver a repetir los retos que más os hayan gustado.

Para más información podéis visitar su web https://www.coupletition.co/ donde además, ahora lo tenéis por un precio especial.

 

CÓMO ELEGIR EL PRESERVATIVO ADECUADO

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Solemos preocuparnos mucho por la relación tamaño del pene y placer de la pareja, sin embargo, el tamaño del mismo no va a influir tanto en el placer que proporciona como sí en la medida del condón que debes elegir para sentirte cómodo durante el encuentro erótico.

Existen diferentes tallas de condones al igual que de ropa, ya que como cualquier otra parte del cuerpo las medidas no son iguales para todas las personas. Si el preservativo queda grande puede salirse del pene e incluso quedarse dentro de la vagina o el ano y si queda pequeño, a parte de que puede molestar porque apriete, puede llegar a romperse.

Por tanto, usar el condón correcto es determinante para darnos más seguridad, comodidad y así disfrutar durante la relación sexual tanto a nivel físico cómo psicológico.

La medida importante que debemos conocer no es el largo, ya que el preservativo se va desenrollando y la medida de largo sirve para la mayoría de personas, aunque si alguno no se desenrolla hasta la base del pene fíjate en la medida de longitud. Lo importante es el grosor, ya que las medidas de los preservativos se miden por el ancho nominal que es el ancho del preservativo.

La medida promedio de la mayoría de marcas va de los 52mm a los 56mm de anchura nominal, pero una gran parte de personas con pene no se sienten cómodas con estas medidas, por lo que hay tallas que van desde los 47mm a los 69mm.

Para obtener la medida, con el pene erecto y con una cinta métrica mide la circunferencia de la parte más ancha del pene, que dependiendo del tipo de pene no siempre será la base. Si no tienes cinta métrica, coge un hilo y rodea el pene para después con una regla obtener la medida.  Esta medida es la circunferencia del pene y dividiéndola entre dos obtendremos el ancho nominal y la medida aproximada del preservativo. Ten en cuenta que debes pasar de cm a mm. Por ejemplo, si tu pene mide entre 10 y 11cm de circunferencia se recomienda un talla de 49mm, si mide entre 12 y 13 una talla de 60mm. Para obtener unas mejores medidas la marca MY.SIZE ha creado una cinta métrica para poder descargártela, en la que midiendo la circunferencia del pene te sale ya la talla personalizada de preservativo que necesitas. Puedes descargártela en MY.SIZE

Lo ideal es que vayas probando diferentes marcas y tallas para ver cual es el que mejor se adapta a tu pene y te resulte más cómodo.

El preservativo a parte de proteger frente a embarazos no deseados, es el único método que protege de las infecciones de transmisión sexual. Existen muchos modelos no solo con diferentes tamaños sino también de distintos materiales, texturas como estrías, colores, sabores, etc. Para permitir disfrutar en todos los niveles y que el tamaño no sea una excusa.

EYACULAR FUERA: ¿RIESGOS?

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¿Me puedo quedar embarazada si ha eyaculado fuera de la vagina? Es una de las preguntas que recibo casi a diario con sus variantes… ¿Si he eyaculado fuera pero he tocado el semen y luego he tocado la vulva de mi pareja? ¿Si ha eyaculado encima de las bragas pasa algo? ¿y cerca de la entrada de la vagina hay riesgo de embarazo? ¿Si no ha usado preservativo y ha habido penetración pero ha eyaculado fuera me puedo quedar embarazada?

Aspectos a tener en cuenta:

– Si no ha habido contacto entre genitales, ni eyaculación dentro de la vagina o en la entrada de la misma, no hay riesgo de embarazo.

Siempre que haya penetración sin usar algún método anticonceptivo es posible el embarazo aunque no se haya eyaculado dentro de la vagina. Esto puede ocurrir porque el líquido preseminal puede contener espermatozoides de anteriores eyaculaciones.

– Dentro de la vagina los espermatozoides pueden vivir hasta 3 días, pero fuera mueren a los pocos minutos de entrar en contacto con el aire.  Sin embargo, si se eyacula en la entrada de la vagina el riesgo existe. También si se eyacula en los dedos e inmediatamente después se introducen en la vagina. Aunque son prácticas de menor riesgo que eyacular directamente dentro, la posibilidad está.

No es posible el embarazo si tenemos sexo con la ropa puesta, ya que los espermatozoides no atraviesan la ropa, tampoco las bragas.

– El riesgo de contraer una infección de transmisión sexual (ITS) existe siempre que haya intercambio de fluidos (sangre, semen, flujo vaginal), penetración anal, vaginal o sexo oral y no se utilice preservativo. El preservativo femenino y masculino es el único método que protege de las ITS.

Si vas a eyacular fuera pregunta siempre sobre qué zonas puedes hacerlo ya que ciertas partes del cuerpo pueden resultar molestas para algunas personas, como la cara y sobre todo los ojos.

CUANDO NO HAY PENETRACIÓN

people-2589817_1920¿Qué es lo que nos viene a la cabeza cuando pensamos en cómo es o debe ser un encuentro sexual? Piénsalo unos segundos…

Solemos recrear la imagen de un encuentro entre dos personas jóvenes, mujer y hombre, en el que tras unos pocos besos y caricias, la mujer pasa a hacerle sexo oral a él, el hombre a ella (con suerte) para luego terminar con coito y finalizar con el orgasmo masculino después de que ella haya conseguido (o no, o fingido) también su orgasmo.

Tenemos un gran abanico de prácticas sexuales para realizar y sin embargo seguimos sin concebir la relación sexual sin penetración o pensamos que el encuentro no es completo si no ha habido coito.

En nuestra sociedad actual asumimos un modelo de goce genital y finalista debido a la tradición cristiana en la que las relaciones sexuales tenían como único fin la reproducción. Sin embargo, ¿cuántas de las veces que mantenemos relaciones sexuales son para reproducirnos? … las que menos, ya que también las tenemos por placer o como forma de intimar y comunicar.

Entonces, ¿por qué nos seguimos empeñando en tomar este modelo como el único y más satisfactorio? Si tomamos este modelo como el más válido, dejamos fuera de la relación sexual a personas con dificultades o imposibilidad para realizar la penetración, personas mayores, personas con diversidad funcional, parejas homosexuales o simplemente momentos en los que por cualquier motivo, como una infección por hongos o no tener un condón a mano, no sea posible la penetración.

A una gran parte de mujeres no se les educa y enseña en su placer, llegan a las relaciones sexuales sin saber cómo funciona su cuerpo, con este modelo coitocentrista en la mente, que no es el más apropiado para disfrutar debido a que el coito sin estimulación del clítoris suele resultar insuficiente para alcanzar el orgasmo en la mayoría de mujeres, lo que les acaba produciendo una gran frustración.

Las relaciones sexuales incluyen mucho más que los genitales, su estimulación y la penetración. Tenemos mucho cuerpo para acariciar, besar, chupar… con cantidad de zonas erógenas y sensibles al placer que nos permiten disfrutar de una amplia cantidad de prácticas por sí mismas y no solo como “preparación” para el coito.

Por otro lado, el orgasmo es una parte más de la relación sexual y del placer pero no tiene por que ser el objetivo ni el fin. Son muchas las veces en las que se disfruta más del camino en una relación sexual en la que no se ha llegado al orgasmo, que en otras en las que alcanzamos el clímax pero no hemos disfrutado del encuentro erótico.

Las mujeres no necesitamos el pene para disfrutar, por ejemplo las mujeres homosexuales disfrutan mucho de su sexualidad sin recurrir a la penetración, al igual que muchos hombres también disfrutan de las caricias por todo el cuerpo. Con esto no quiero decir que desterremos el coito, sino que lo tomemos como una práctica más en las relaciones heterosexuales para enriquecer nuestra vida erótica. Centrar la relación en el coito y en torno al pene es limitar mucho el placer sobre todo de la mujer, limitar el tiempo, ya que cuando el hombre termina se termina la relación sexual y en general limitar el disfrute y nuestra sexualidad.