PAREJA Y SEXO EN ÉPOCA DE CONFINAMIENTO

couple-1733994_1920

¡Hola! ¿Qué tal estos días de cuarentena? ¿Lo estáis viviendo a solas, con familiares, pareja?  Esta situación nos ha llevado a tener que confinarnos en un espacio cerrado y  con la compañía de otras personas que en muchos casos son la pareja y los hijos, por lo que si no gestionamos bien esta convivencia, puede hacer tambalear la relación.

En los periodos donde se pasa más tiempo con la pareja y familia es cuando más divorcios se producen, como por ejemplo en Navidad y verano.  Estar tanto tiempo con la pareja nos hace ver cómo estamos realmente con esa persona, si la relación no funcionaba los conflictos pueden pesar más, pero si la relación es sana puede ser una situación para conectar más y fomentar el vínculo de equipo. Algunas cosas que podemos hacer para llevar mejor esta situación:

Importante tener una rutina: nos proporciona seguridad y estabilidad. Debe incluir ejercicio físico, buena alimentación, sueño de calidad, cuidado personal, trabajo, ocio, tiempo/espacio individual y compartido.

Que estemos juntos en la misma casa no significa que tengamos que hacer todo juntos. Hay que intentar llevar una vida lo más parecida posible a la habitual antes del confinamiento, teniendo en cuenta nuestros espacios individuales y en pareja. Espacio para aislarme y trabajar, pero también para evadirme y el ocio personal. Si a nivel físico no podemos estar en diferentes estancias, podemos hacerlo estando en la misma habitación pero haciendo cosas diferentes, respetando el tiempo de soledad. Durante este tiempo podemos aprovechar para hacer todas esas cosas para las que antes no teníamos tiempo: leer, escuchar música, ver una peli, deporte, aprender un idioma…

La comunicación es imprescindible para gestionar este tiempo y los conflictos. Hablar de cómo vais a organizar el día, qué momentos los vais a dedicar para cada uno y cuáles para la pareja, para que de estar forma se respeten todos los espacios. Comunicar desde el respeto, la empatía y las emociones. No estar con quejas y reproches continuos, intentar hablar desde el yo y no desde el tú para que la otra persona no se sienta atacada, expresando cómo nos sentimos y lo que pensamos. No utilizar palabras como nuca o siempre y sí más por favor, gracias, lo siento y te quiero. Palabras que a veces por el hecho de ser nuestra pareja parece que usamos menos pero que debemos utilizar si queremos una mejor armonía.

Momentos en pareja. Buscar momentos divertidos en pareja, alejados de los móviles, Tv y redes sociales. Por ejemplo deporte juntos, juegos de mesa, cocinar, preparar una cena romántica vestidos con ropa elegante, hablar de planes futuros, de la relación, tomar una copa de vino… Compartir y negociar estas actividades. SI tenéis hijos hay que buscar también esos momentos a solas por ejemplo cuando se vayan a dormir.

Sexualidad: cuidar la sexualidad individual y en pareja. Puede ser un buen momento para crecer y descubrirnos sexualmente. Las relaciones sexuales no tiene porque ser sinónimo de penetración. No presionaros con la idea de que en estos momentos tenéis que tener más relaciones sexuales, aprovechar para ampliar el mapa erótico si no lo hacíais antes: masajes, besos, caricias, chupar y sobre todo mucho cariño y cuidado mutuo.

Existen muchas actividades para mejorar la creatividad erótica poner en marcha la imaginación. Fomentar las fantasías eróticas en pareja y a solas a través de material erótico: lectura, películas, cómics… Incluso podéis escribir vuestros propios relatos eróticos y compartirlos con la pareja. Vestir de manera sexy, realizar juegos de Role Playing en el que cada uno interprete un papel. Preparar un baño sensual con olores y música agradables en el que recorráis todos los puntos del cuerpo de vuestra pareja. Escríbele una carta con todo lo que te gustaría hacerle y que te hiciera. Usar juguetería erótica tanto a solas como en pareja. A solas también hay que cuidar la sexualidad, aunque estemos en pareja nos puede apetecer tener sexo con nosotros mismos, acariciar nuestro cuerpo, probar diferentes formas de masturbaros y observar cómo responde el cuerpo a estas caricias.

Parejas que están a distancia: al no ser posible el contacto físico es normal echar de menos ese tocar, besar, abrazar al otro. Sin embargo, las tecnologías nos permiten tener un contacto más cercano y sentirla a nuestro lado. Establecer un horario para quedar por videollamada, ya que de esta manera vemos y oímos a la otra persona y también evitamos posibles malentendidos que se pueden producir por WhatsApp. Quedar para ver una película juntos, seguir una serie o cualquier hobby que queráis compartir desde vuestras casas. En cuanto al sexo, no tenéis porque dejarlo de lado, a parte del sexting, existen juguetes eróticos como vibradores que se pueden controlar a distancia a través de una aplicación.

Sexting: compartir material erótico en forma de texto, fotos, vídeos… Es aconsejable tomar medidas de seguridad por lo que pueda pasar en un futuro si esa persona comparte esas imágenes. Por tanto, que no se te reconozca en el material que envías, que no salga la cara u otras señales en las que se te pueda reconocer como tatuajes.

El COVID-19 no es una Infección de Transmisión Genital, pero sí puede transmitirse por saliva, tos y estornudos. Si convivís juntos, estáis sanos y llevando bien el confinamiento, no hay porque no mantener relaciones sexuales al igual que lleváis la convivencia diaria.

ANORGASMIA

5DEC89A7-50D3-47E9-8AC3-F28436A11DAE

No llegar al orgasmo tanto a solas como en pareja es una dificultad que vemos bastante en terapia sexual y más frecuentemente en mujeres que en hombres. Por eso vamos a centrarnos en la anorgasmia en mujeres.

Tenemos que tener en cuenta que aunque nuestra sociedad haya avanzado mucho en cuanto al placer femenino, arrastramos unas creencias culturales y religiosas donde siempre se le ha dado más importancia a la reproducción de la mujer que a su placer y disfrute. Se nos ha “educado” más que a ellos en el “peligro” de las relaciones sexuales, en “hacernos respetar”, etc. Así es difícil abandonarse y sin capacidad de abandono no hay placer. Este modelo sexual basado en la penetración no favorece el orgasmo de la mujer, que en la mayoría de casos necesita que haya estimulación del clítoris para alcanzarlo.

Además de una adecuada estimulación, es necesario encontrarse en una situación en la que se esté tranquila y sin preocupaciones, que favorezca el dejarse llevar y centrarse en las sensaciones de placer. Por tanto, si nosotras mismas o nuestra pareja nos presiona para que lleguemos al orgasmo, conseguiremos el efecto contrario, no dejarnos llevar y tener más dificultad de alcanzarlo.

Los mitos del amor romántico y sus falsas creencias como que el otro tiene que saber lo que quiero y lo que me gusta, nos lleva a la “obligatoriedad” de tener que llegar los dos al orgasmo, siendo responsabilidad del otro y si es a la vez mejor.  El orgasmo es una parte más de la relación sexual y no tiene por qué ser el que indique si la relación ha sido satisfactoria o no. Lo que sí sabemos es que será más fácil llegar si disfrutamos del camino y nos dejamos llevar.

Por otro lado, se unen las presiones sociales que sentimos las mujeres de estar siempre guapas y perfectas, que trasladado al momento de la relación sexual nos llevará a pensar en si mi pareja se estará fijando en este michelín que tengo o en como tengo las tetas (cosa que no ocurre porque es en lo último que están pensado), añadiendo otro elemento de bloqueo  que no nos está dejando disfrutar ni centrarnos en las sensaciones y el placer.

Sin embargo, cuando estamos solas y sabemos lo que nos gusta y cómo nos gusta, solemos tener menos problemas en centrarnos en nuestro cuerpo y estimularlo de la forma que nos resulta más fácil y placentera para alcanzar el orgasmo. 

Es imprescindible conocerse a una misma para saber qué es lo que me gusta y lo que no. No puedo pretender que la otra persona adivine cuáles son mis gustos si ni yo misma los conozco. Si a solas exploro mi cuerpo, mis genitales, los miro, los toco, voy probando diferentes formas de masturbarme y llegar al orgasmo, luego podré comunicar esto a mi pareja. ¡Cada uno/a es responsable de su sexualidad y placer! Y tener una buena relación con tu cuerpo y tus genitales favorecerá una mejor sexualidad.

La comunicación es fundamental para que la relación sexual sea satisfactoria y para llegar al clímax. La mejor forma es comunicar nuestras necesidades y gustos diciéndole a la otra persona cuál es el mejor camino para alcanzar el orgasmo. Dile en cada momento lo que te gusta y cómo te gusta, dale feedback si ves que va por el buen camino y sino también, pero tienes que ser concreta. Si algo que tu pareja está haciendo no te gusta díselo pero céntrate en lo positivo y dale alguna alternativa. Ej.: si te está acariciando el clítoris muy rápido y a ti te molesta, puedes decirle que te gusta mucho que te lo acaricie pero que prefieres un ritmo más lento o menos directo sobre la zona.

Si tu pareja sexual es de los que van directos al grano con la penetración y tú así no disfrutas tanto o no llegas al orgasmo díselo. El coito (fricción del pene en la vagina) suele ser un estímulo insuficiente para la mayoría de mujeres, lo cual no significa que seamos más lentas, sino que tenemos más capacidad de llegar al orgasmo de otras formas. Hazle entender que para nosotras la estimulación del clítoris suele ser necesaria y tiene que estimularte (manual, oral, juguete) para que tú llegues. También puedes cogerlo de la mano y guiarle de la forma que a ti te gusta o bien que vea cómo lo haces tú, masturbándote delante de él, eso les suele gustar mucho. Puedes realizar posturas coitales en las que haya más estimulación del clítoris por el roce con el pubis o estimularte tú a la vez que te penetra.

Se trata de un intercambio de placer, preocuparte de tus necesidades sin descuidar las de la pareja. En conclusión, comunícate y déjate llevar con todos los sentidos, el objetivo debe ser disfrutar de todo el camino durante el encuentro sexual y para eso es necesarios tener una actitud de abandono y prestarle atención al placer.

DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Worried man sitting on bed in the morning, serious thinking some

La disfunción eréctil es uno de los problemas sexuales más frecuentes en terapia de sexología junto con la eyaculación precoz. A mi consulta acuden chicos con este problema porque no consiguen la erección, no la mantienen durante el encuentro sexual o no consiguen que sea lo suficientemente fuerte como para penetrar.

Las causas pueden ser físicas o psicológicas. En la mayoría de hombres jóvenes (menores de 40-50 años) las causas suelen ser psicológicas, pero siempre hay que descartar que el origen sea fisiológico, ya que si fuera el caso es recomendable acudir a un médico especializado, en este caso el urólogo, para tratarlo.

Algunas de las alteraciones orgánicas que pueden afectar a la disfunción eréctil son: diabetes, hipertensión, insuficiencia renal, alteraciones hormonales, consumo de sustancias, fármacos psiquiátricos…

Cuando el origen es psicológico hay que acudir a un sexólogo para evaluar cada caso particular y tratarlo.

La ansiedad debida al temor al fracaso, inseguridades, miedos, pensamientos de “tener que cumplir”, estar pendiente de la erección, “se me va a bajar”, etc. están detrás de las disfunciones eréctiles de origen mental.

La erección es un reflejo y por tanto no es algo que se pueda controlar cuando uno quiera. Para que se de es necesario estar excitados y relajados. Por tanto, si estoy nervioso, tengo pensamientos de fracaso, tengo miedo, acudo al encuentro sexual presionándome, más como un examen que para disfrutar… no se van a dar las condiciones necesarias para relajarme y poder disfrutar y por tanto no se va a producir la erección o la voy a perder.

El coito suele ser la práctica que más problemas causa para conseguir o mantener la erección debido a la falsa creencia de que es el hombre con su pene el que tiene que proporcionar el orgasmo a la mujer, lo cual genera una mayor presión para el hombre, ya que es el pene el centro de atención del encuentro sexual.

Algunas de las cosas que trabajamos en consulta son las siguientes:

Creencias acerca del placer en pareja y el placer femenino. El clítoris es el órgano del placer por excelencia para la mayoría de mujeres y por tanto no es necesaria la penetración para estimularlo.

– Trabajar pensamientos que nos ayuden a centrarnos en la situación presente, en el disfrute y en el placer del momento.

Fantasías sexuales para mantener la mente en “clave erótica”.

– Ejercicios de relajación.

Ejercicios de Kegel para trabajar la musculatura pélvica.

– Ejercicios para trabajar toda la erótica del cuerpo también en pareja.

Perder la erección no significa que la relación sexual tenga que acabar, es algo que le ha pasado o va a pasar a casi todos los hombres alguna vez en su vida. Tienes manos, boca, lengua… para dar placer y sentir.

SEXO Y DEPORTE

boxeo

Sabemos que realizar ejercicio físico trae múltiples beneficios para nuestra salud. Estos últimos meses le estoy dando al boxeo y necesito terminar mis días así, con ejercicio. El deporte no solo es bueno a nivel físico, sino también mental, mejorando mi estado de ánimo, bienestar y reduciendo el estrés después del día de trabajo.

Además de los beneficios a nivel físico y mental, hacer ejercicio de forma moderada y regular tiene mejoras en nuestra vida sexual.

– Mejora la salud cardiovascular favoreciendo el rendimiento sexual, el flujo de sangre que llega a las zonas genitales y por tanto las erecciones del pene y clítoris.

– Es un factor de protección para enfermedades como la diabetes o hipertensión que pueden afectar a la respuesta sexual provocando disfunciones sexuales.

– La mayor resistencia física que se va cogiendo cuando realizamos deporte también la notaremos en las relaciones sexuales, teniendo más flexibilidad, pudiendo realizar más movimientos físicos y aguantando más sin fatigarnos o terminando agotados.

– Sentirnos bien con nuestro cuerpo mejora nuestra autoestima. Cuando nos sentimos sexys aumenta nuestro deseo sexual, la seguridad en nosotros mismos y las ganas de tener relaciones sexuales.

Segregamos hormonas como endorfinas, dopamina, serotonina y testosterona. Esto mejora nuestro estado de ánimo, humor, sensación de bienestar, estrés mental, disminución del dolor, más placer…

– Por otro lado, varios estudios han demostrado que mantener relaciones sexuales antes de realizar ejercicio físico no tiene porque afectar a la pérdida de energía ni al rendimiento deportivo, aunque dependerá también del desgaste físico del encuentro sexual. No siempre que tenemos relaciones sexuales tiene que haber penetración ni ser una “noche de locura” con un gran esfuerzo físico. Tener un momento de placer tanto a solas como acompañados puede ser bueno para dormir mejor, mejorar la concentración y acudir con menos ansiedad al encuentro deportivo.

Cuando mantenemos relaciones sexuales estamos realizando ejercicio y las calorías que se quemen van a depender del tiempo e intensidad del encuentro sexual, sin embargo,  no es sustitutivo de mantener una rutina de deporte. Por tanto, un estilo de vida saludable realizando deporte junto a unos buenos hábitos de alimentación van a influir de forma positiva en nuestra calidad de vida erótica y general.

boxeo2

DOLOR DE HUEVOS

3132612¿Cuántas veces habéis escuchado esto? “Me quedé con un dolor de huevos…”, “no me puedes dejar con este dolor de huevos”.

Solemos oírlas en algunas personas con pene cuando tras un periodo de excitación prolongado no se termina con eyaculación.

En realidad se trata de un dolor de toda la zona de alrededor del pene: testículos, próstata y musculatura del suelo pélvico.

¿Por qué ocurre? Cuando hay excitación se produce un aumento de sangre en la zona genital por la vasodilatación de las arterias, produciéndose la erección debido al aumento de flujo sanguíneo en el pene. Este flujo sanguíneo también se acumula en los testículos y la próstata. A su vez, las venas  y otros músculos del pene se contraen (vasoconstricción) para que la sangre quede retenida en el tejido eréctil y se pueda producir la respuesta de erección. Si esta excitación se mantiene durante un tiempo prolongado y no hay eyaculación, la sangre acumulada (vasocongestión) en el pene, próstata y testículos pueden provocar esas molestias en toda la zona genital. Por eso este fenómeno también es conocido en inglés por el término “blue balls”.

Aunque culturalmente este dolor se ha atribuido a las personas con pene, también les ocurre a las personas con vulva. La sangre va hacia el clítoris, labios, vagina, útero, produciendo vasocongestión que igualmente, si no hay orgasmo después de un tiempo de excitación, puede provocar molestia o dolor en la vulva, vagina y ovarios.

Solución tanto para personas con pene como con vulva: tener un orgasmo para que la sangre acumulada salga de la zona y empiece a fluir con normalidad. Sabemos que no siempre tenemos que acabar con orgasmo, por lo que si no se alcanza, el dolor suele irse al poco tiempo. Pero si te apetece llegar al clímax y a la otra persona no, siempre tienes la opción de masturbarte respetando así los deseo del otro/a.

PEGGING

Pegging_Your_Boyfriend_or_Girlfriend

El pegging es la práctica sexual en la cual la mujer penetra al hombre analmente, siendo uno de los juguetes más utilizados para ello un arnés con un dildo o vibrador.

Se habla mucho de intercambios de roles con esta práctica en parejas heterosexuales, sin embargo no es tanto el intercambio de roles ya que todas las personas podemos ser más pasivas o activas en las diferentes prácticas, sino otra forma de experimentar placer que también puede aplicarse en parejas homosexuales.

Mediante esta práctica el hombre al ser penetrado por el ano, se estimula su punto P (próstata) pudiendo obtener sensaciones placenteras diferentes a las sentidas con la estimulación del pene y la excitación y placer mental de sentir ser penetrado por su pareja, disfrutando de ese momento en el que solo estás recibiendo placer. img_21845_ca8f8d3391e232050ae43b629613b56a_1

Podemos encontrar una gran variedad de arneses en el mercado. Algunos vienen ya con un dildo o vibrador, otros tienen un hueco para colocar el dildo que más te apetezca probar e ir intercambiando. También los hay con dildos dobles para que la mujer sea penetrada a la vez que penetra y arneses huecos para introducir el pene dentro del juguete cuando es una persona con pene la que lleva el arnés.

Para empezar con el pegging hace falta muy buena comunicación en pareja, hablad de cómo queréis hacerlo e ir poco a poco y usando lubricante, ya que el ano no dilata como la vagina.  Al principio podéis empezar utilizando los dedos y luego pasar a dildos más pequeños y finos para de manera progresiva ir aumentando el tamaño. A la hora de utilizar el lubricante hay que tener en cuenta que si los juguetes son de silicona tendréis que utilizar un lubricante de base de agua para que no se estropeen. 

¡Aspecto importante a aclarar! Los tipos de prácticas sexuales no definen la orientación sexual de las personas. Que un hombre disfrute siendo penetrado analmente no significa que le gusten los hombres. Se trata de experimentar con otras prácticas sexuales que pueden enriquecer la relación y descubrir nuevas sensaciones de placer.

Comunicación, estar relajados, usar lubricante, ir poco a poco y las ganas de realizar esta práctica sexual por parte de ambos es lo imprescindible para disfrutar del pegging.

 

 

CISTITIS Y RELACIONES SEXUALES

cistitis-en-verano_2-1-1200x675

La cistitis es la inflamación de la vejiga causada en la mayoría de veces por una infección bacteriana. Esta bacteria es la E.Coli. que se encuentra en el intestino y en la zona del ano.  Se trata de una infección urinaria que puede llegar a ser muy dolorosa y aunque a priori no sea un problema grave, si no se trata a tiempo puede desencadenar en una infección en los riñones, por lo que es importante acudir al médico para seguir el tratamiento adecuado que suele ser la toma de antibióticos.

Los síntomas más frecuentes, que pueden variar de una persona a otra son: ganas de orinar de forma muy frecuente y en poca cantidad, dolor o molestia en la zona baja del abdomen, dolor al orinar, sangre en la orina y fiebre baja.

Las causas de la cistitis pueden ser varias y las relaciones sexuales es uno de los factores que más influye al facilitar la entrada de bacterias a la vejiga.

Las personas con vulva tienen más probabilidad de tener cistitis ya que la uretra es más corta que en las personas con pene, por lo que es más fácil que los gérmenes lleguen a la vejiga y causen la infección.

Durante las relaciones sexuales con penetración, debido a la cercanía del ano con la vagina y con la entrada de la uretra, estas bacterias pueden pasar al interior de sistema urinario y acabar en la vejiga provocando la infección. Los métodos anticonceptivos, tanto hormonales como los de barrera, pueden debilitar la mucosa facilitando la infección urinaria. El sexo oral también puede producir cistitis al introducir bacterias al tracto urinario.

Aunque la cistitis no es contagiosa (no es una Infección de Transmisión Sexual), debemos tomar una serie de medidas si queremos disminuir la probabilidad de que aparezca, sobre todo si se es propensa a padecerlas.

– Aumentar el consumo de agua para orinar más y así ayudar a eliminar las bacterias.

– Orinar antes y después de mantener relaciones sexuales.

– Si se practica sexo anal, lavar el pene antes de tener sexo vaginal.

– Limpiar la vulva de delante hacia atrás para evitar arrastrar las bacterias del ano a la entrada de la uretra.

– Utilizar ropa interior de algodón.

– Llevar una dieta saludable rica en frutas y verduras.

– Reducir el estrés y descansar, ya que el estrés puede debilitar nuestras defensas.

Si tienes cistitis de repetición, acude a tu médico para ver cuál es el tratamiento más adecuado a seguir, ya que la toma de un mismo antibiótico de manera periódica puede causar resistencia en las bacterias.

Se ha visto que un tratamiento preventivo durante meses tomando arándano rojo ayuda a disminuir la aparición de cistitis protegiendo las vías urinarias de las bacterias.